Muchas empresas mineras han avanzado en políticas, reportes y programas ESG, pero siguen con un problema de fondo: las decisiones críticas de negocio se toman sin que el riesgo ambiental y social esté realmente en la mesa. Eso es un tema de gobernanza, no de marketing.
Una buena arquitectura de gobernanza ESG parte por mapear qué decisiones definen el perfil de riesgo del proyecto: aprobaciones de CAPEX, cambios de diseño, expansión de huella, selección de proveedores críticos, acuerdos con comunidades, estrategias de cierre, entre otras. En cada una debe quedar claro quién decide, con qué información y qué rol juega el análisis ESG.
Luego, se diseñan comités de sostenibilidad y riesgo con mandatos formales, reportes periódicos al Directorio y KPIs que influyen en la remuneración variable de la alta dirección. La integración de indicadores ESG en los scorecards ejecutivos deja de ser simbólica cuando esos indicadores pesan realmente en los bonos y promociones.
Para el Directorio, la pregunta honesta es: ¿tenemos visibilidad temprana y suficiente sobre los riesgos y oportunidades ESG antes de aprobar decisiones clave? Si la respuesta es “no siempre”, el problema no se resuelve con un nuevo informe, sino con ajustes en la forma de gobernar.
En ESG Consulting S.A.S. trabajamos con compañías mineras que quieren estar a la vanguardia de la sostenibilidad, transformando marcos ESG y estándares internacionales en decisiones técnicas, indicadores y planes de acción concretos que se integran al negocio, reducen riesgos y fortalecen la competitividad a largo plazo.
#ESGConsulting #MineríaSustentable #ESG #Sustainability #MiningESG #RiskManagement